marzo 18, 2026

Rusia intensifica bloqueo de Telegram con más de 2,500 quejas de usuarios

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Las autoridades rusas iniciaron el bloqueo de la aplicación de mensajería Telegram en el país, causando fallos masivos que generaron más de 2,500 quejas de usuarios en la mañana de este lunes, según reportó el diario Kommersant. La medida, que afecta a una audiencia estimada de 100 millones de personas en Rusia, sigue a la ralentización del servicio iniciada en febrero y al previo bloqueo de WhatsApp, y se basa en una exigencia judicial de localizar servidores con datos de usuarios, acusando a la plataforma de ser un espacio para actividades delictivas, mientras que su dueño, Pável Dúrov, denuncia un intento de censurar la libertad de expresión.

La interrupción del servicio se reportó principalmente en ciudades de la parte europea de Rusia, como Moscú y San Petersburgo. La Duma, cámara de diputados del país, había alertado la semana pasada que Telegram dejaría de funcionar pronto incluso con el uso de redes privadas virtuales (VPN), anticipando una medida más severa que las restricciones anteriores.

La justicia rusa exige formalmente a Telegram que localice los servidores donde se almacenan los datos de los usuarios, argumentando que la plataforma ofrece un espacio para estafadores y personas que buscan cometer distintos delitos. Esta exigencia choca frontalmente con el modelo de privacidad y cifrado end-to-end que promueve el servicio.

Pável Dúrov, fundador y dueño de Telegram, respondió a las acusaciones asegurando que las autoridades rusas buscan censurar la libertad de expresión en el país. Dúrov, quien ya tuvo conflictos previos con el gobierno ruso y se exilió, mantiene una postura de resistencia frente a las presiones para entregar datos o debilitar la privacidad de los usuarios.

El bloqueo ocurre en un contexto donde Rusia ha incrementado su control sobre el espacio digital y las plataformas de comunicación, alegando razones de seguridad nacional y combate al crimen. Anteriormente, el país ya había impuesto restricciones a otras redes sociales y servicios de mensajería que se negaron a cumplir con leyes locales de almacenamiento de datos.

La medida genera incertidumbre entre los millones de usuarios rusos que dependen de Telegram no solo para comunicación personal, sino también para seguir canales de noticias, comunidades y como herramienta de trabajo. La efectividad del bloqueo, y la capacidad de los usuarios para sortearlo con herramientas como VPN, será un punto de observación en los próximos días.

Este episodio representa un nuevo capítulo en la larga disputa entre el estado ruso y las grandes plataformas tecnológicas internacionales que operan en su territorio, un conflicto que equilibra la soberanía digital, la seguridad y los derechos de privacidad y libertad de expresión en la era digital.

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