Ciudad de Mexico, 03 de junio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald John Trump, firmó el 2 de junio de 2026 una orden ejecutiva que ajusta los aranceles sobre importaciones de acero, aluminio y cobre. La medida redujo algunos gravámenes a equipos agrícolas y de climatización, además de ampliar las categorías industriales sujetas a tasas diferenciadas.
De acuerdo con la orden, los aranceles a equipos agrícolas —como cosechadoras y segadoras— y a sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) se redujeron del 25 al 15 por ciento. Asimismo, se amplió la categoría de equipos industriales sujeta al 15 por ciento para incluir maquinaria pesada móvil —como excavadoras y montacargas—, siempre que se importe desde países con acuerdo comercial vigente con Estados Unidos.
Los cambios entraron en vigor el mismo día de la firma, 2 de junio de 2026, y tienen carácter temporal, con fecha de expiración prevista para finales de 2027. La orden estableció que los países que empleen al menos un 85 por ciento de acero o aluminio fundido y colado de origen estadounidense en sus procesos productivos podrían acceder a una tasa arancelaria reducida del 10 por ciento, un mecanismo diseñado para incentivar el uso de metales producidos en territorio de EE.UU.
Estos ajustes modifican medidas previas: en junio de 2025, Trump elevó los aranceles al acero y aluminio del 25 al 50 por ciento para la mayoría de los países, y en abril de 2026 fijó una tasa fija del 50 por ciento para bienes fabricados total o casi totalmente de estos metales, así como un arancel del 25 por ciento para productos derivados que los contuvieran de manera sustancial. Los aranceles originales al cobre, acero y aluminio fueron instaurados en 2018 bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, la cual habilita al Ejecutivo estadounidense a imponer gravámenes considerados una amenaza a la seguridad nacional; Trump renovó dichas medidas en abril de 2025.
Al anunciar la medida, Donald Trump declaró: “A mi juicio, esta modificación temporal toma debidamente en cuenta el papel de estos productos en la actividad económica productiva en Estados Unidos”.
Barry Appleton, profesor de derecho y codirector del Centro de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de Nueva York, analizó el contexto político de la decisión: “Las quiebras agrícolas se disparan, el ánimo en el sector agrícola está a la baja y senadores republicanos advierten abiertamente que su partido se encamina a sufrir derrotas en las elecciones de mitad de mandato en estados agrícolas clave”.
Sobre la naturaleza de la proclamación, Appleton añadió: “Esta proclamación es la respuesta de la Casa Blanca: darle una migaja al cinturón agrícola antes”.
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