Por Redacción
Ciudad de Mexico, 25 de agosto de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, opinó que los 10 funcionarios bajo investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) deberían solicitar licencia, aunque destacó que la decisión final corresponde a cada individuo.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum fue cuestionada sobre el posible regreso del senador morenista Enrique Insunza, señalado por autoridades estadounidenses por supuestos nexos con el crimen organizado. Al respecto, la mandataria expresó: “Ayer di mi opinión sobre el caso del gobernador de Sinaloa —Rubén Rocha Moya— hoy con licencia; considero lo mismo en todos los 10 casos que están bajo investigación de la Fiscalía”.
Sheinbaum enfatizó que “cada quien tiene que hacer también una decisión”, agregando que “cada uno tiene que tomar también sus propias decisiones frente a la gente”. Este comentario se da en el contexto de los movimientos recientes del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien el lunes 24 de agosto decidió regresar a su cargo, pero al día siguiente volvió a pedir licencia ante la presión mediática y política.
Sobre la actuación de Rocha Moya, la presidenta aclaró que no estuvo de acuerdo con su decisión de retornar brevemente y la calificó de “imprudente”. “No estoy de acuerdo con lo que hizo, ya lo manifesté. Me pareció imprudente, porque no es un asunto personal, es un asunto del gobierno de Sinaloa”, dijo Sheinbaum. “¿Qué necesidad? Y que genera ¿Qué necesidad de regresar? Nada personal puede estar por encima del pueblo de México”.
En cuanto al proceso legal, Sheinbaum indicó que primero debe realizarse una investigación por parte de la FGR y subrayó que, si existe una solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos para detención y extradición, “tiene que haber pruebas”. Explicó que no se puede responder a una investigación extranjera sin sustento: “Si hay una decisión del Departamento de Justicia de hacerlo y no presenta pruebas, pues entonces no tiene el sustento penal, tendría otras motivaciones”.
Finalmente, la presidenta reafirmó la soberanía de las instituciones mexicanas ante posibles presiones externas: “En este caso y en cualquiera de los casos, aquí decidimos las y los mexicanos, nadie decide por México, ningún gobierno extranjero debe decidir por lo que definen las y los mexicanos y nuestras propias instituciones”.