Por Redacción
Ciudad de Mexico, 11 de agosto de 2026.- Beyoncé es ahora la única dueña de su empresa de whisky SirDavis, tras comprar la participación a LVMH, según informó el conglomerado de marcas de lujo este lunes. La artista, de 44 años y originaria de Texas, consolidó así su control total sobre la bebida que lanzó al mercado en 2024.
En aquel año, la cantante y productora se alió con Moët Hennessy para crear la bebida, a la que nombró en honor a su bisabuelo paterno, Davis Hogue. Hogue fue un exitoso destilador clandestino en Texas durante la Ley Seca, quien escondía sus botellas entre los cedros de su granja para sus familiares y amigos.
El whisky, que fusiona el centeno con la cebada malteada, es cinco veces ganador del premio al Maestro Destilador del Año en el Concurso Internacional de Whisky. Además, ha sido reconocido por su proceso de maduración en barricas de jerez Pedro Ximénez, característica que le otorga sutiles toques frutales.
Sobre la página web de SirDavis se indica que “el whisky ha sido la bebida predilecta de Beyoncé Knowles-Carter durante años, atraída no solo por su sofisticado sabor, sino también por la sensación de fuerza y confianza que inspira”. La artista declaró: “Siempre me ha atraído el poder y la confianza que siento al beber whisky de calidad y quería invitar a más personas a experimentar esa sensación”.
Con este movimiento, del que no se han hecho oficiales cifras, Beyoncé busca seguir creciendo su fortuna. A finales de 2025 entró en el club de los cantantes multimillonarios, según la lista publicada por Forbes, en la que también figuran su esposo, Jay-Z, Taylor Swift, Rihanna y Bruce Springsteen.
La cantante construye su imperio desde 2010, cuando fundó Parkwood Entertainment, sello que le otorgó control creativo e independencia empresarial. Además de SirDavis, es dueña de Cécred, una marca de cuidado del cabello, una línea de perfumes y, hasta 2024, tuvo una línea de ropa llamada Ivy Park.
Respecto a sus negocios, Beyoncé afirmó: “Estoy descubriendo que el legado es el denominador común en todos los negocios que he emprendido”. Y añadió: “No pierdo mi tiempo en algo a menos que me apasione profundamente. Mi percepción de lo que significa el éxito, para mí, es muy diferente a la de la mayoría. Cuando me comprometo, lo hago al 100 %”.