Southampton, 11 de junio de 2026.- La extrema derecha en el Reino Unido está aprovechando crímenes violentos para fomentar protestas y discursos de odio contra la inmigración. El detonante reciente fue el asesinato de Henry Nowak, apuñalado fatalmente el 3 de diciembre en Southampton por un hombre de fe sij y ascendencia asiática. Durante el ataque, Nowak expresó: “I can’t breathe”.
Tras la difusión del video policial del crimen, Nigel Farage, líder de Reform UK, llamó a los ciudadanos a responder con “pure, cold rage”. Farage ha utilizado su plataforma para denunciar un supuesto doble estándar policial, afirmando que “white lives matter”, publicación que le generó 59,000 ‘me gusta’. En los tres meses previos al 13 de abril, Farage acumuló 1.9 millones de interacciones en la red social X.
La retórica se ha radicalizado con figuras como Rupert Lowe, exmiembro de Reform UK y fundador del partido Restore Britain. Lowe superó a Farage en engagement durante el mismo periodo, recibiendo 12.9 millones de ‘me gusta’. Su propuesta más extrema surgió tras ganar 137,000 interacciones al escribir que “A Restore Britain Government, with the British people’s approval, would put Vickrum Digwa to death”, refiriéndose al hombre sij condenado por el crimen de Nowak a cadena perpetua con un mínimo de 21 años.
La movilización cuenta con el respaldo de Elon Musk, dueño de X, quien utilizó su cuenta con 240 millones de seguidores para alentar la difusión del caso Nowak, escribiendo: “Send the video to everyone you know showing how heinously Nowak was treated by the pol”.
Este patrón de capitalización de tragedias no es aislado. El 29 de julio de 2024, unas niñas fueron asesinadas en Southport por un menor nacido en el Reino Unido pero de ascendencia ruandesa. Asimismo, Stephen Ogilvy fue víctima de un intento de asesinato mediante decapitación en el norte de Belfast, perpetrado por Hadi Alodid, un hombre sudanés residente en el país.
Más historias
Reina Margarita de Dinamarca aparece en público con andador tras ingresos hospitalarios
Fallece Eduardo Portela, expresidente de la ACB, a los 91 años
Empresas y AICM defienden legalidad de contratos de seguridad tras señalamientos de vínculos con investigados