Ciudad De México, 08 de julio de 2026.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su pronóstico de crecimiento para la economía de México en 2026 y 2027, según la actualización publicada este miércoles como parte del informe Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook).
Las nuevas previsiones indican que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México para 2026 bajó de 1.6% a 1.2%, mientras que para 2027 disminuyó de 2.2% a 1.9%. El Fondo explicó que el crecimiento económico del país se acelerará de forma moderada gracias a políticas internas menos restrictivas, pero advirtió que la incertidumbre seguirá limitando la actividad económica.
“En México, el crecimiento está proyectado a acelerarse modestamente en medio de políticas internas menos restrictivas, pero la incertidumbre continuará limitando la actividad”, señaló el FMI. El organismo indicó que este escenario ya había sido anticipado desde abril y considera que la incertidumbre continuará afectando las perspectivas económicas del país.
Pese al ajuste, las nuevas estimaciones representan una recuperación respecto al crecimiento de 0.5% registrado por la economía mexicana el año pasado, según series estadísticas del propio FMI. Las previsiones del organismo se alinean con los estimados del Banco Mundial, que redujo su expectativa de crecimiento para México a 1.3% en 2026 y 1.7% en 2027, aunque son más optimistas que las de la OCDE, que prevé un crecimiento de 0.8% en 2026 y una aceleración a 1.8% en 2027.
El FMI advirtió que México enfrenta riesgos compartidos con otras economías. Entre ellos destaca la posibilidad de un nuevo conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente, así como cambios derivados del acelerado crecimiento de la demanda tecnológica mundial impulsada por los avances y la adopción de la inteligencia artificial (IA).
A nivel internacional, el FMI señaló que un eventual recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente representa uno de los principales riesgos para la economía global. De materializarse, podría generar mayor volatilidad en los precios de las materias primas, afectar las cadenas de suministro, incrementar la inflación, endurecer las condiciones financieras internacionales y tener impactos negativos sobre el crecimiento económico mundial.
El organismo considera que el balance de riesgos es ahora más equilibrado que en abril, aunque aclaró que aún existen factores que podrían deteriorar el panorama económico. Las nuevas previsiones coinciden con un panorama de menor dinamismo para la economía mexicana.
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