Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- Israel ha impedido la entrada al Santo Sepulcro de Jerusalén a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, Pierbattista Pizzaballa, y a otros tres cargos eclesiásticos, para rezar con motivo del Domingo de Ramos. La decisión, que según el Patriarcado Latino constituye “la primera vez en siglos” que los jefes de la Iglesia no pueden celebrar la misa en este lugar, ha derivado en una polémica internacional con condenas de líderes de España, Francia, Italia y Estados Unidos.
Los cuatro dirigentes, entre ellos el Patriarca Latino en Jerusalén y Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, se dirigían al sitio “de forma privada y sin ningún tipo de procesión o acto ceremonial” cuando fueron interceptados por la policía y obligados a regresar. El Patriarcado calificó la medida de “manifiestamente irrazonable y desproporcionada”, recordando que han actuado con “plena responsabilidad” acatando restricciones desde el inicio de la guerra.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió la acción policial asegurando que los agentes actuaron “sin mala intención” y solo estaban “preocupados especialmente por su seguridad”. La policía explicó que prohíbe las reuniones masivas en la Ciudad Vieja para proteger a los fieles, dado que la zona carece de refugios y presenta dificultades para el acceso de vehículos de rescate en caso de un ataque con misiles durante la guerra contra Irán.
La incidente provocó reacciones inmediatas de diversas capitales. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, condenó que “Netanyahu ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén” sin explicación alguna. Por su parte, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, lo consideró “una ofensa no solo para los creyentes”, mientras que el presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó “la decisión de la policía”.
Incluso Mike Huckabee, embajador de EE UU en Jerusalén y defensor de Israel, lamentó el “desafortunado exceso” con importantes repercusiones mundiales. Ante la situación, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, anunció que convocará al embajador de Israel para pedir aclaraciones. Mientras tanto, el presidente Isaac Herzog telefoneó a Pizzaballa para manifestarle su “profundo pesar por el incidente”.
Tras ser impedido, Pizzaballa ofició una ceremonia en la Basílica de Getsemaní acompañado de apenas treinta personas. “Hoy Jesús llora una vez más por Jerusalén… Llora por esta Tierra Santa, aún incapaz de reconocer el don de la paz”, dijo el patriarca. Paralelamente, desde el Vaticano, el Papa León XIV lanzó una advertencia a “quienes hacen la guerra”, afirmando que Dios “rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento”.
Más historias
Empate sin goles y tragedia empañan reinauguración del Estadio Banorte
Antonelli gana en Japón y se convierte en líder histórico; Verstappen cuestiona su futuro en F1
Más de 80 detenidos en masivas protestas ‘No Kings’ contra Trump en Estados Unidos