Ciudad De México, 14 de abril de 2026.- Los ejidos y comunidades en México representan el 50.7% del territorio nacional, distribuidos en 3,266 núcleos agrarios. Sin embargo, solo el 48% de estos cuenta con sus órganos de representación actualizados, una situación que Arturo García Jiménez, asesor de la Coordinadora Nacional de Ejidos y Comunidades, calificó como “preocupante”.
La ausencia de órganos de representación vigentes imposibilita a los ejidos realizar trámites esenciales, como abrir cuentas bancarias, obtener su registro federal de contribuyentes o solicitar apoyos a dependencias federales para la explotación de bosques.
De acuerdo con datos del Registro Agrario Nacional, se han recibido 8,764 solicitudes de depuración de padrones, lo que equivale al 27% del total de núcleos agrarios del país. De este universo, únicamente 1,589 se han actualizado, representando apenas el 4.9% del total de solicitudes.
Además de la representación, solo el 25% de los ejidos ha elaborado o renovado su reglamento interno o estatuto comunal, y la mayoría de estos documentos presentan deficiencias en su elaboración. Por otro lado, el 64% de los ejidatarios sí cuenta con su lista de herederos actualizada.
Este escenario se enmarca en la Ley Agraria promulgada en 1992 por el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, la cual permitió la privatización de la tierra mediante certificados de dominio pleno. Esta legislación facultó a los ejidatarios para vender o rentar sus tierras a empresarios nacionales y extranjeros a través de concesiones mineras, explotaciones forestales, agricultura por contrato y captura de carbono.
Ante este contexto, Arturo García Jiménez señaló que se “requieren un cambio de timón” para devolver la tierra a los despojados y establecer candados a los elementos jurídicos que dieron pie a los hurtos.
Más historias
Fallece Felipe Staiti, guitarrista histórico de Enanitos Verdes
Katia Itzel García, primera árbitra central mexicana en un Mundial varonil
Asesinan a ambientalista Roberto Chávez en Madero, Michoacán